Hace un tiempo en una comunidad lejana a la ciudad de san Bernardo había bastantes tierras de cultivo donde tenían paltas y bastantes animales.
Para llegar a estas tierras había que atravesar una línea férrea que aun se utilizaba y avanzar más de un kilómetro por un camino oscuro rodeado por arboles se llegaba a una hacienda muy bella la cual estaba cuidada con muchos trabajadores que también mantenían los cultivos bien cuidados.
Pero algo raro tenía esta hacienda y era que el dueño durante el día no salía de su casa, salía durante la noche y al otro día aparecían animales muertos con dos puntos en el cuello los cuales estaban rodeados de sangre.
La gente de haciendas vecinas decía que él era un vampiro y que tenía un ataúd en su dormitorio y que en la noche se veía desde afuera una luz roja, pero los trabajadores no les daban mayor importancia mientras le pagara su sueldo.
Pero la gente empieza con su curiosidad a tratar de entrar a la casa pero todo estaba bien cerrado. Y llego un día que lograron entrar pero no había nadie ningún rastro de alguien que viviera ahí.
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