En esta historia relatare una aventura realizada durante el fin de año 2009 específicamente el dia 18 de diciembre cuando viaje junto a compañeros de equipo de basquetbol durante un fin de semana a Combarbalá una ciudad muy alejada del mar. El viaje lo realice en un microbús que ahora no debe funcionar como en ese entonces donde estuve sentado alrededor de 4 horas. El trayecto se hizo por la carretera que se ubica muy cerca del mar ya que era más corto.
En algún momento se volvió el viaje aburrido ya que nunca llegábamos porque estábamos rodeados de tierra casi en desierto, hasta que lo logramos pero, lo más impactante fue, que en este pueblo no andaba nadie en las calles siendo un dia de la semana y estas eran muy angostas porque casi nadie tenía vehículo, estando en una época en que el auto es muy utilizado. Ya que las principales ciudades se ubicaban muy lejos y eran abastecidos por pequeños Mini-Marquet. Aquí era muy difícil dormir ya que como en el dia y en la noche hacia calor, en la mañana se podía bañar con agua helada ya que con la temperatura ambiente esta salía tibia no como sucede en viña del mar o ciudades urbanizadas que pese a la temperatura ambiente el agua no cambia su temperatura.
Luego nos esperaban en la cocina de este internado con desayuno al igual que almuerzo y once, lo mejor era el almuerzo ya que nos daban jugo y este estaba muy helado y refrescaba todo el calor del dia. La mejor forma de estar sin calor era estar acostado con todas las ventanas abiertas. Porque en la ciudad no había sitios para divertirse excepto una plaza pero estaba a todo sol.
Con esto extrañaba mucho mi casa y mi ciudad ya que la temperatura era muy diferente a la de Combarbalá, aquí en esta ciudad era como el campo, pocas personas solo que este parecía un desierto por la sequia que ya se estaba presentando. Acá en viña del mar yo conozco las calles en cambio en Combarbalá tenía muchas calles y casi todas las casas eran iguales porque era una zona rural por lo que no era fácil ubicarse. La gente andaba mucho en bicicleta y no tenía la costumbre de andar hablando por el celular ya que no toda la gente tenía y menos ahora con los nuevos modelos touch.
Lo mejor fue el dia en que nos devolvimos, pero al igual que al llegar el trayecto de Combarbalá a la carretera principal fue muy aburrido y teniendo que soportar el sol por que el bus no contaba con aire acondicionado con los nuevos buses.
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